Gotti Tedeschi, el exbanquero del Vaticano, teme per su vida
Cuando los agentes de paisano se presentaron a la residencia particular de Ettore Gotti Tedeschi, a Piacenza, el pasado martes, tuvo miedo que fueran unos sicarios con el encargo de matarlo. Durante el cacheo de la casa, en efecto, la policía encontró un amplio dossier en qué –según publicó ayer la prensa italiana– el exbanquero del Vaticano explica sus tempestuosos dos años y medio en el cargo, con detalles muy comprometedores y un aviso para quien leyera el informe: “Si me asesinan, aquí están las razones de mi muerte”.
Ettore Gotti Tedeschi, de 67 años, hombre del Banco Santander en Italia y miembro del Opus Dei, fue destituido el 24 de mayo pasado como presidente del Instituto de Obras para la Religión (IOR), conocido coloquialmente como la banca vaticana. En una durísima nota de la junta ejecutiva de la IOR –impensable sin la bendición de las altas jerarquías–, prácticamente se tildaba Gotti Tedeschi de incompetente, imprudente e incumplidor de sus deberes.
Fue una defenestración brutal y desconcertante, un trato muy agresivo de la Santa Sede hacia un hombre de largo recorrido profesional, docente universitario, que, además, ha sido estrecho consejero de Benedicto XVI en temas económicos, inspirador de sus encíclicas y editorialista del Osservatore Romano.
La caída de Gotti Tedeschi dejó un regusto muy amargo en Roma y numerosos interrogantes. Coincidió con la noticia de la detención del mayordomo privado del Papa, Paolo Gabriele, Paoletto, por la presunta sustracción de documentos reservados que acabaron en manos de la prensa y fueron material para un libro que se acaba de publicar. Según la versión oficial del Vaticano, estos dos asuntos no tuvieron nada que ver.
El hallazgo del dossier de Gotti Tedeschi sobre la etapa que pasó en el IOR fue casual. Realmente los agentes buscaban pruebas relacionadas con un escándalo de pago de comisiones ilegales por parte del grupo industrial Finmeccanica en el marco de una venta de helicópteros al Gobierno indio. La investigación la llevan dos fiscales de Nápoles. Registraron la casa de Gotti Tedeschi y el despacho que tiene en Milán por la relación amical que mantiene con el presidente de Finmeccanica y la relación del Banco Santander con filiales del hòlding italiano. Cuando encontraron el informe sobre el IOR, llamaron a la fiscalía de Roma, que investiga desde el 2010 la banca vaticana por un presunto blanqueo de 23 millones de euros.
Según publicaron los principales diarios italianos, el dossier de Gotti Tedeschi contiene referencias engorrosas sobre políticos italianos y altos prelados, detalles de operaciones turbias e, incluso, la correspondencia del banquero con el propio Sumo Pontífice. El diario Il Fatto Quotidiano reproducía una presunta frase de Gotti Tedeschi: “En el Vaticano he visto cosas para tener miedo”.
En vista de los últimos escándalos, el pasado lunes el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone, denunció, en una entrevista a la RAI, una campaña muy orquestada para perjudicar el Papa. Pero añadió que Benet XVI “no se deja intimidar” y que en la Santa Sed “no son días de divisiones, sino de unidad”.
Gotti Tedeschi tiene razones históricas para estar inquieto. Uno de los banqueros vaticanos que lo precedieron, Roberto Calvi, implicado en la quiebra del Banco Ambrosiano –muy ligado al IOR–, apareció colgado de un puente sobre el Támesis, en Londres, el 17 de junio del 1982. Ahora la investigación judicial, todavía en curso, trabaja con la teoría que no fue un suicidio, sino un asesinato.
8-VI-12, E. Vale, lavanguardia
