necesaria elección directa del Presidente de la Comisión Europea: ahora es el momento

- elección directa paneuropea del Presidente de la Unión
- "más Europa"
- Europa radical

Berlín, abierto a toda idea que refuerce la representatividad del Parlamento y acerque su funcionamiento a la lógica de gobierno/oposición, tiene planes para reformarlo. El grupo Futuro de Europa, impulsado por el ministro de Exteriores Guido Westerwelle, plantea que sus elecciones sirvan para escoger presidente de la Comisión, en lugar de dejar la decisión en manos de 27 personas (los líderes de la UE)...

“más Europa” es lo que ahora pide el establishment político alemán. En una entrevista con Der Spiegel, el ministro de finanzas, Wolfgang Schäuble, exponía el catálogo: una unión fiscal, una unión bancaria con inspección europea por lo menos de los mayores bancos –a partir de lo cual se podría hablar de mutualizar la deuda- y en el mejor de los casos, un ministro de finanzas europeo, “dotado de derecho de veto contra un presupuesto nacional y capacitado para autorizar el nivel de endeudamiento”, dice.

Para acometer eso hay que convertir a la Comisión Europea en “un verdadero gobierno”, directamente elegido bien por el Parlamento Europeo, bien mediante la elección directa de su Presidente. “Soy partidario de lo segundo”, dice el ministro.

Para legitimar algo así serían necesarias consultas populares. Schäuble habla de un referéndum para enmendar la constitución alemana y ponerla en sintonía con el nuevo marco, pero otros personajes alemanes, como el presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, ya adelantaron la semana pasada un horizonte de referéndums en todos los países europeos implicados en la reforma.

“La elección directa del Presidente europeo precisaría una gran movilización que galvanizará a todos los ciudadanos, desde Portugal hasta Finlandia”, dice Schäuble...

“El reconocimiento de que esto es necesario y la consiguiente disposición para hacerlo aumenta con la crisis, no sólo en Alemania”, dice el ministro con gran optimismo.

La actual discusión europea no es sobre “más Europa” en clave de una ilusoria federación sobre bases financieras y empresariales, sino sobre un mecanismo de solidaridad concreto e inmediato entre naciones soberanas dotado de razonables garantías. Alemania parece ofrecer lo primero para huir de lo segundo por lo menos hasta las elecciones de 2013. Si esto es así, la pregunta es si se trata de un golpe de efecto.

24/25-VI, 12, B. Navarro/R. Poch, lavanguardia