el Parlamento Europeo rechaza ACTA (Acuerdo Internacional contra la Falsificación y la Piratería)
El pleno del Parlamento Europeo tumbó ayer con una amplia mayoría el acuerdo internacional contra la falsificación y la piratería (ACTA) por sus dudas sobre la efectividad de este tratado y por respecto a los derechos de los usuarios de internet. El voto se produce después de que hasta cuatro comisiones europarlamentarias hayan recomendado rechazar el acuerdo y que la Comisión Europea haya recurrido al Tribunal de Justicia de la UE (TUE) para buscar el aval, ante la presión social por las críticas de usuarios de internet y 2,5 millones de firmas que trajeron una queja ante el Parlamento Europeo.Con este veto (478 votos en contra, 39 a favor y 165 abstenciones), el acuerdo ACTA no se podrá aplicar a la UE y se mantendrán las normas exigentes en materia de lucha contra la falsificación y la piratería. Si Bruselas quiere continuar reforzando las reglas, tendrá que buscar nuevos instrumentos o renegociar el acuerdo con sus socios internacionales teniendo en cuenta las exigencias de la Eurocámara.
En el debate previo al voto, el martes en Estrasburgo (Francia), todos los grupos políticos excepto el Partido Popular Europeo (PPE) se pronunciaron en contra del texto por varias razones. Los populares europeos y el comisario de Comercio, Karel de Gucht, defendieron la necesidad de un acuerdo internacional para proteger la propiedad intelectual y combatir la piratería y pidieron a la Eurocámara aplazar el voto hasta que se conociera la decisión del TUE, una cosa que no han conseguido...Una vez conocida la opinión del tribunal, la CE tiene previsto consultar sus socios internacionales para ver “como se puede avanzar” en el asunto de la propiedad intelectual. El acuerdo ACTA ha sido negociado por los veintisiete países de la UE, los Estados Unidos, el Canadá, México, Suiza, Marruecos, el Japón, Corea del Sur, Singapur, Australia y Nueva Zelanda. Para que entre en vigor necesita la ratificación de seis países como mínimo. En el caso europeo, la aplicación ha quedado frenada en seco con el no del Eurocámara, que ayer lo rechazó por una mayoría tan amplia que no caben matizaciones.
5-VII-12, agcs, lavanguardia
