¿de qué debe depender el precio de un corte de pelo?
Debería una mujer pagar lo mismo que un hombre cuando va a la peluquería? Según el Consejo de Igualdad de Trato de Dinamarca, la respuesta es que sí. Así de claro lo ha dejado en una de sus últimas deliberaciones, en la que obliga a una peluquería a indemnizar con 2.500 coronas (unos 335 euros) a una clienta que quería cortarse el pelo, aunque ya lo llevaba corto, y a la que se le exigía un precio más alto del que habría tenido que pagar un hombre.
Según los precios fijados por el establecimiento en el momento de los hechos, el corte de pelo femenino costaba 528 coronas (unos 70 euros), 100 más que el masculino. La peluquería también fijaba un extra para cortes de pelo largo.
Tras comprobar que a pesar de tener el pelo corto le pedían el precio fijado para una mujer, la demandante renunció a cortarse el pelo en la peluquería y en su lugar decidió denunciarla ante el Consejo de Igualdad de Trato.
Tras estudiar el caso, este organismo vio indicios claros de que la fijación del precio en función del sexo y no de la largura del cabello, la naturaleza del corte u otros parámetros constituye un signo de discriminación y, por lo tanto, infringe la ley danesa que vela por la igualdad de trato que merecen todas las personas con independencia de su género, raza, religión, creencias, visiones políticas u origen social.
La contundente decisión de este organismo, sin embargo, ha generado sorpresa y enfado entre los profesionales del sector, que califican de “absurda” esta medida y ya han apelado el veredicto, que deberá ahora ser reexaminado por un tribunal.
Según la presidenta de la organización danesa de peluqueros y estilistas independientes, Connie Mikkelsen, “cortarle el pelo a una mujer requiere simplemente más tiempo”, con independencia de si tiene el pelo corto o largo. En su opinión, además, dejar de fijar los precios en función del sexo, que es como habitualmente lo hace la mayor parte de las peluquerías, conducirá a “un caos en los precios”.
“Medir el tiempo que se emplea en cortar a cada cliente llevaría a una discusión sobre la longitud del pelo, cuándo debe ser considerada media, cuándo debe ser considerada larga, lo cual dará lugar a una serie de conflictos con los clientes”, vaticina Connie Mikkelsen.
Por el momento, el recurso interpuesto contra la decisión ha logrado parar temporalmente el pago de la multa por parte de la peluquería denunciada, a la espera de que un tribunal decida si los peluqueros pueden seguir cobrando en función del sexo o bien deben hallar otro modo de cobrar por sus servicios.
Sin embargo, más allá del desenlace, el caso no hace más que subrayar la imagen de Dinamarca como una de las naciones más comprometidas con la igualdad de sexo, situación que comparte con los demás países nórdicos.
Dinamarca es el séptimo país del mundo con menos diferencias entre hombre y mujer, según el informe anual publicado en 2012 por el Foro Económico Mundial, en el que Islandia, Finlandia, Noruega y Suecia lideran la clasificación.
28-II-13, G. Moreno, lavanguardia
