después de 30 años y 40.000 muertos, el PKK deja la lucha armada y se retira al Kurdistán iraquí
> dossiers Kurdistán, la mayor ´nación sin Estado´, Kurdistán <
Llegó la noticia que los turcos esperaban desde hace tres decenios. Los combatientes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán, el PKK, se retirarán a partir del próximo 8 de mayo de tierras turcas. Así lo hizo público ayer tarde uno de los líderes militares de la banda, Murat Karayilan, en el tradicional refugio de los guerrilleros: las montañas Kandil, en el norte de Iraq.
La salida de suelo turco será gradual, pero se concluirá “lo antes posible”, insistió Karayilan, dejando claro así su deseo de facilitar el proceso de paz emprendido por la guerrilla con Ankara desde noviembre.
La guerrilla también ha señalado que no volverá a utilizar las armas contra las fuerzas de seguridad turcas salvo en defensa propia. Está previsto que la retirada se efectúe en grupos de una media decena de guerrilleros ( peshmergas) y que sea controlado por la inteligencia turca (MIT) hasta que crucen la frontera y se encuentren en la zona autónoma kurda del norte de Iraq.
Cuando los últimos miembros de la banda lleguen a suelo iraquí pondrán un esperado punto final a un conflicto armado que comenzó en 1984 y se ha cobrado la vida de más de 40.000 personas, sobre todo kurdas.
A cambio de la retirada, la población kurda a pie de calle espera ahora más derechos políticos y culturales. Así como una mayor autonomía en el sudeste de Turquía, que previsiblemente será establecida en la nueva Carta Magna, actualmente en proceso de elaboración. Son puntos que Ankara ha estado negociando de forma secreta con el líder supremo de la banda armada, Abdullah Öcalan, encarcelado en una isla frente a Estambul desde 1999. Él fue quien anuncio a través de intermediarios el alto el fuego unilateral por parte de la banda el pasado 21 de marzo, fiesta nacional de los kurdos.
A su vez, Karayilan habló de un proceso compuesto por tres elementos. Aparte de la retirada de los guerrilleros, la banda espera una reforma constitucional unida a una amnistía general de los prisioneros del PKK, incluido Öcalan. La tercera fase comprendería el abandono definitivo de las armas, a pesar de que Ankara ha enfatizado en los últimos meses que el desarme debía preceder a la retirada de Turquía.
La pacificación parece bien encarrilada, quizás porque, como varios analistas políticos indican, es deseada también por Washington para estabilizar en la medida de lo posible una zona que sufre una cruenta guerra civil: la de Siria, país vecino. En todo caso, según una reciente encuesta, la gran mayoría de los turcos, incluidos los de etnia kurda, desean la paz, aunque hay divergencias en cómo alcanzarla. Para los kurdos turcos el proceso es esperanzador puesto que, poco a poco, las demandas de la banda se cumplen. Quizás por ello se ha elegido como fecha clave en el proceso el 8 de mayo, día que Europa conmemora el final de la Segunda Guerra Mundial.
26-IV-13, R. Ginés, lavanguardia
