Ministro dimite por intentar evitar una multa de tráfico (no, no ha sido en España...)
Si el rey Ricardo III decía aquello de "mi reino por un caballo", el dimitido ministro de Energía británico Chris Huhne podría decir "mi carrera política por una multa de tráfico". El liberaldemócrata ha tenido que presentar su dimisión por algo tan tonto como alegar que su mujer de la época iba al volante del coche cuando incurrió en una infracción de exceso de velocidad captada por las cámaras, para que no le quitaran puntos del carnet. Un error que le ha costado muy caro… El brazo de la justicia del Reino Unido es tan lento como seguro e implacable. El incidente ocurrió en el 2003, cuando Huhne era un eurodiputado, pero tan sólo ahora la Fiscalía ha presentado cargos tras una exhaustiva investigación desatada por la propia ex mujer del ministro cesante, que en un arrebato de furia contó la historia a la prensa después de ser abandonada de la noche a la mañana...
Muy popular entre las bases de los libdem (socios minoritarios del Gobierno de coalición) precisamente por cantarle de vez en cuando las cuarenta a Cameron y a su ministro de Finanzas, George Osborne, Chris Huhne había disputado dos veces el liderazgo del partido, la segunda de ellas al actual líder, Nick Clegg, a quien apodó como Catástrofe Clegg y que tampoco le tiene especial cariño. Resucitar su carrera no le va a resultar fácil, incluso en el supuesto de que los tribunales aceptaran su inocencia en el asunto de la multa por exceso de velocidad.
El diputado por Eastleigh es en cierto modo un álter ego del viceprimer ministro Nick Clegg, ya que ambos han forjado sus carreras políticas en Bruselas y Estrasburgo, e ingresaron en el Parlamento de Westminster con la hornada liberaldemócrata del 2005...
Huhne es el tercer ministro que se ve obligado a dimitir desde que el actual Gobierno tomó posesión. El primero fue David Laws, que también es liberaldemócrata, al cabo de tan sólo diecisiete días, por el escándalo de los gastos parlamentarios. El segundo, el titular de Defensa, Liam Fox, por abusar de su posición y hacerse acompañar en la mayoría de sus viajes oficiales por un amigo que actuaba como representante de firmas dedicadas a la venta de armamento.
4-II-12, R. Ramos, lavanguardia
