Berners-Lee critica la coartada del Parlamento Europeo contra la neutralidad de internet
La aprobación definitiva del reglamento único de telecomunicaciones es lo suficientemente ambiguo en algunos aspectos para dar que hablar en los próximos meses en cada país. En la jornada previa a la votación de ayer, el ingeniero británico Tim Berners-Lee, inventor de la web, cargó contra el texto que ayer votó el Parlamento Europeo por considerar que "amenazará la innovación, la libertad de expresión y la priva-cidad, y comprometerá la capacidad de Europa para liderar la economía digital".
Lo que preocupa a Berners-Lee son las excepciones sobre las velocidades de internet. Con el texto aprobado, que permite "servicios especializados", la responsabilidad definitiva queda en manos de los reguladores de telecomunicaciones de cada país, que serán los encargados de concretar la aplicación del reglamento.
La consejera delegada de la fundación World Wide Web, Anne Jellema, reforzó ayer las impresiones de Berners-Lee después de la votación del texto, que consideró una regulación "confusa e incierta".
La esperanza de Jellema son los reguladores de cada país, que ahora tendrán que "atender la llamada de cientos de miles de ciudadanos preocupados y evitar un internet de dos velocidades". Por ello, considera que el Parlamento Europeo les ha pasado con su votación "una patata caliente"...
Más polémica todavía fue la otra medida aprobada ayer por la Eurocámara dentro de la misma iniciativa legislativa. Lo que en teoría es una defensa del principio de neutralidad de la red contiene tantos agujeros que, de acuerdo con voces tan autorizadas como Tim Berners-Lee, creador de la web, puede derivar en todo lo contrario. Es decir, en una coartada legal para permitir que algunos servicios viajen a mayor velocidad por la red, limitando por tanto al principio que en teoría se quiere proteger. La legislación, que entrará en vigor en abril del 2016, es similar en su formulación formal a la que existe en Estados Unidos, al obligar a los operadores a tratar por igual todo el tráfico de datos, sin ralentizar ciertas webs ni dar un acceso más rápido a otras. La diferencia es las excepciones que contempla la legislación europea.
Permite, por ejemplo, llegar a acuerdos con proveedores de servicios especiales (una categoría que no se define) a pactar una calidad de transmisión de datos específica, siempre y cuando no impida el "acceso abierto" (sin restricciones en la velocidad) al resto de usuarios. Mientras los defensores de esta excepción sostienen que se usará por ejemplo en sectores como la sanidad, sus detractores creen que dará pie a la aparición de una red a dos velocidades, una para ricos y otra para pobres. Del Castillo lo niega.
La nueva normativa también permite el 'zero rating', es decir, que ciertas webs o aplicaciones móviles no computen a efectos de tráfico de datos. Serán los reguladores nacionales quienes decidan si esta práctica, que algunos consideran perjudicial para la competencia, se autoriza en cada país.También se permite a los operadores ordenar el tráfico, por tipos de contenidos, en momentos en que teme un colapso de la red. "Lo que Europa está diciendo es que todos los datos en internet nacen iguales pero unos son más iguales que otros", resumió BEUC.
28-X-15, B. Navarro, lavanguardia
La controversia sobre la neutralidad de internet librará hoy una nueva batalla en el Parlamento Europeo, donde se votará un reglamento sobre el mercado único de telecomunicaciones que muchos ven como una fórmula que permitirá discriminar a los usuarios en función de lo que pagan por determinados servicios. Entre quienes se oponen al texto que se vota se encuentra el inventor de la web, el británico Tim Berners-Lee, que ayer advirtió que la normativa "amenazará la innovación, la libertad de expresión y la privacidad y comprometerá la capacidad de Europa para liderar la economía digital".
La neutralidad de internet, sobre la que el Parlamento Europeo ya se pronunció en abril del 2014 en el sentido de garantizarla, es un principio por el que todos los paquetes de datos que circulan por la red son tratados de la misma forma, al margen de quienes sean sus usuarios y del tipo de comunicación de que se trate. Este precepto, por el que se guió la creación de la web, es el que Berners-Lee considera amenazado.
La regulación del mercado único de telecomunicaciones se inició en septiembre del 2013. Diversas organizaciones se pronunciaron en contra de la visión de este texto, por considerar que amenazaba la neutralidad de internet en Europa. Las movilizaciones de activistas acabaron con un pronunciamiento del Parlamento Europeo por la neutralidad de la red en abril del 2014.
Entre tanto, en EE.UU., después de polémicas discusiones, el regulador de telecomunicaciones, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), aprobó una serie de normas que impiden bloquear o ralentizar servicios de internet para priorizar otros. La neutralidad de internet quedaba de esa forma garantizada, como habían hecho antes otros países.
En marzo de este año, el Consejo de la UE aprobó un texto y se inició entonces una compleja discusión en la que participaron este organismo, la Comisión Europea y el Parlamento comunitario.
La principal crítica que ha desatado el texto que se votará hoy es el hecho de que permite salvedades en la neutralidad de la red.
El reglamento, si no sufre enmiendas, autorizará a los proveedores de acceso a internet a crear líneas rápidas destinadas a empresas que paguen para que sus contenidos se carguen más rápido. Estas excepciones aparecen denominadas como "servicios especializados". Sus defensores argumentan que determinadas líneas como las de seguridad o sanidad deberían estar al margen de posible saturaciones de la red.
Otros aspectos polémicos de la nueva regulación son la posibilidad de que los proveedores de acceso a internet puedan regular la velocidad de determinados servicios en previsión de una inminente saturación de la red.
Las críticas también se han dirigido a la posibilidad de servicios conocidos como de zero-rating, Se trata de accesos a internet que algunas compañías pueden proporcionar a los usuarios de forma gratuita siempre que actúen dentro de sus plataformas. El servicio se ha llamado también "datos patrocinados". Es una práctica que en Chile ha sido prohibida porque consolida un internet de dos velocidades en función de los ingresos económicos del usuario y, por tanto, contraviene el principio de neutralidad de la red.
Berners-Lee reclamó ayer a los parlamentarios europeos en su blog personal a que enmienden el texto. "Cuando diseñé la World Wide Web, la construí como una plataforma abierta para fomentar la colaboración y la innovación. La web evolucionó hacia una plataforma poderosa y ubicua porque pude construirla sobre una red abierta que trataba igualmente todos los paquetes de información -explicó-. Este principio de neutralidad de la red ha mantenido internet libre y abierto desde su origen".
El inventor de la www recordó a los diputados comunitarios que desde entonces la red "se ha convertido en la principal estructura de nuestro tiempo" y que "cada sector de nuestra economía y democracia depende de ello".
La polémica quedará abierta hoy en la Eurocámara, donde hay consenso en que el acceso a la red debe ser libre y sin interferencias ni bloqueos para nadie. La forma en que se aplique el futuro reglamento puede definir si se cumple o no ese planteamiento. Para el inventor de la web, el texto propuesto es "débil y confuso" en la defensa de un internet libre.
28-X-15, B. Navarro, lavanguardia
